Historia de la Parroquia

• El cura gaucho (1963-1967)
• Padres españoles (1967-1970)
• Padre Santos (1970-1974)
• Padre José (1974-1982)
• El Templo (1975-1976)
• Las Capillas
• Padre Ezequiel (1982-1983)
• Padre Martín (1983-1998)
• Catequesis Familiar
• Grupo Pro-Obra
• Padre Oscar (1998-actualidad)
• RECORDANDO A COLABORADORES



El cura gaucho (1963-1967)

En el año 1961, la Sra. de Arriaga, dona dos lotes de tierra de 10 por 47,74 mts. cada uno con un total de 948 mts. cuadrados, para que allí se construya una capilla; estos terrenos estaban cubiertos de árboles paraísos.

Existía por aquella época, una sociedad de fomento cuyos presidente y vice eran los sres. Escaramay y V. Barone. Se estima que dicha sociedad ayudó o intervino en la compra de una casilla de madera, así manifiesta Alfredo, vecino inmediato de la parroquia.

Con techo de fibrocemento, se fueron apilando los paneles de la casilla; los terrenos previamente habían sido desmontados de casi todos los paraísos y solo después de tres días de intensa lluvia se comenzó el armado, quedando en pie, sin piso, en medio de altos pastizales. Por entonces, ya corría el año 1962, sus principios.

La bendición de la capilla estuvo a cargo de Monseñor Casanova, así nos hace recordar el padre Abadie, y las primeras misas las celebra un padre misionero, hasta la llegada hacia mediados de 1962 del padre Eduardo Maffia, el cura gaucho, como le decían. En la foto se lo puede observar jugando con su perro "Yanco".

Las características de este período fueron el aseo, la prolijidad y el buen gusto. Se construye la primer casa parroquial (actual Cáritas), un salón contiguo a la casa parroquial (actual AA), se realiza el piso de cemento de la capilla, sacristía y atrio. Se realiza el alerón del lado derecho de la capilla y se hacen los caminos de cemento de color rojizo hasta la casa.

Por varios años, la campana fué un trozo de hierro, hasta que se construye el primer campanario, del que se conserva actualmente la campana de bronce, fundida a partir de los trozos donados por la comunidad de entonces.

A través de la donación de paneles de brea por parte de la empresa Siam, y esparcidos convenientemente en la calle, conformaron un asfalto primitivo.

Se logra pintar por vez primera la capilla.

Hacia 1967 se aleja el padre Eduardo Maffia cerrando un CICLO FUNDACIONAL de la parroquia.

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Los padres españoles (1967-1970)

Después del padre Eduardo, le suceden los padres españoles; el párroco Bartolomé Cañas y Javier Martínez. Se ayudaban mutuamente; visitaban con frecuencia las casas de familia; nos cuentan que eran muy divertidos.

Fue un período corto y sin novedades.

Foto: Fiesta en la capilla; se ven a los padres Eduardo, Bartolomé y Javier.

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El padre Santos (1970-1974)

A la venida del párroco Santos Benetti, la comunidad comienza la lucha por el asfalto en las calles del barrio y frente de la parroquia. Se consigue la donación de 12 focos de luz que cubrieron hasta la calle Recarte.

Se construyen los salones del fondo del terreno (hoy salón Luis Murato) y planta baja de casa parroquial.

Fue muy importante el servicio médico como respuesta a las necesidades de una comunidad alejada del casco urbano.

Por último, se construye el tapial lateral izquierdo de la parroquia.

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El padre José (1974-1982)

Hacia el año 1973, llega el sacerdote José Schmaderer, el que más construyó, porque contaba con más recursos. Podemos citar a ALBENIA que es una organización alemana para ayuda de las iglesias latinoamericanas que promocionó el crecimiento edilicio de la parroquia; también recibió el apoyo de la comunidad de la Inmaculada Concepción.

Entre los cambios que efectuó, sacó la capilla del emplazamiento original al frente del terreno y la trasladó más atrás, haciendo espacio al actual templo. El campanario es demolido y comienzan las tareas de fundación del templo actual, manteniendo los oficios religiosos en la capilla de madera. Se construye el patio que hoy está detrás del templo y allí queda momentaneamente la capilla. Aquí es preciso mencionar que la ubicación actual de la parroquia no es la que quería el padre José. El quería comprar los terrenos baldíos que estaban sobre Malvinas y Joaquín V. Gonzales, donde hoy se levantan un grupo de locales; pero la comunidad adulta de ese tiempo se opuso a ese proyecto.

Más tarde se contrata a la empresa constructora Hnos. Miranda y se iniciaron las obras. Creo que fue en el año 1975/1976 y el arquitecto Cava dirige las obras. Es de destacar la colaboración de los parroquianos en el traslado de la capilla, pisos, así como también para el nuevo templo. Por intermedio de Alfredo, se consigue la donación de todo el material eléctrico de la empresa donde trabajaba.

El padre José dona la capilla de madera a Itatí. En esa época se compran tres terrenos sobre la calle Duclot donde se construyen unas aulas y la actual casa parroquial.

La parroquia crece así a más del doble. Se hacen muchos asados con los portugueses por la Virgen de Fátima, en el espacio que ocupan las aulas. Allí se hicieron asados con mucha concurrencia. La inauguración del templo fue por agosto de 1976 (se pidió el terreno de enfrente, a la derecha del almacén para hacer un asado de 500 personas y se clausuró la calle Juan XXIII). Fue una gran fiesta y estuvo muy lindo. Cuando el padre José vuelve a su Alemania, la comunidad lo despide en el aeropuerto de Ezeiza entregándole un obsequio. Al tiempo vuelve, pero su destino es en la diócesis de Quilmes, cuyo obispo, Monseñor Pedro Novak lo encomienda a la construcción de un Templo en San Francisco Solano. Aquí toma la experiencia obtenida en Inmaculado Corazón de María y pese a la oposición de la comunidad, esta vez el templo se levanta en el lugar más evangelizador (Camino de Cintura y la entrada a Solano). Hasta aquí podríamos hablar de un padre constructor, si de ladrillos y cemento nos referimos, pero la faceta humana, pastoral ha sido tanto más amplia a saber; el Padre José era de visitar las casas, almorzar con ellos, conocer su realidad de familia. Una de las primeras cosas que hizo fue conocer la geografía interna y externa de su parroquia. Visitaba los colegios para presentarse, identificarse con su rebaño y dejar su mensaje. El decía que se encontró con una parroquia que había mucho por hacer y que necesitaba manos jóvenes y se los llevó con él para formar catequistas y jerarquizar la catequesis de todos los sacramentos, que si bien no fue una catequesis familiar, a través de los chicos, sus comuniones, confirmaciones, acercaba a los adultos y esto siempre era una gran fiesta y motivo de alegría. Hay quien debe recordar los días del niño, cuando cargaba una bolsa de caramelos y tirándolos al aire se divertía como un niño; más viendo su vivencia en la juventud como alpinista y habiéndose formado en grupos juveniles, lo llevaba naturalmente a buscarlos y agruparlos y confiar responsabilidades en ellos como los campamentos. Acostumbrado a escalar la montaña desde abajo, reconoció primero a la persona humana, después cristiana, los ató a su soga y los condujo.

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El Templo (1975-1976)

El Padre José Schmaderer, realmente fue un visionario no solo en el emprendimiento edilicio en el cual supo conciliar los aportes económicos externos y el trabajo de los parroquianos. Él resumía esto diciendo: "Estoy acostumbrado a manejarme con la promesa de los ricos y el trabajo de los pobres", sino también en la ubicación estratégica que el templo parroquial debería tener en la comunidad. En esto último no tuvo apoyo. No contó con la comprensión de nuestros mayores y es el día de hoy que cuesta ubicarla geográficamente.

En aquellos tiempos, ubicar la parroquia era "...a una cuadra del arco de Malvinas". Hoy no está ese arco; mañana quizás se la ubique como "...a una cuadra de la ermita".

El templo hoy responde a un proyecto elaborado por el arquitecto Cava; quizás respondiendo a las necesidades y deseos del padre José, sin dejar al margen a la comunidad; y es testimonio de esto, un periódico parroquial de la época (El Peregrino), donde se hace la consulta popular dando a conocer el proyecto y solicitando participación a todos en busca de que este deseo sea compartido.

Su construcción abarcó el período 1975 (su inicio) hasta agosto de 1976 cuando se inaugura.

El templo tiene la característica de respeto a la escala humana (baja altura y no monumentalista), adaptándose a la ubicación a nivel barrial.
Como muestra la fotografía, en muchas oportunidades ya queda chico.

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Las Capillas

No solamente el templo fue preocupación en ese momento, sino que se buscó que las comunidades más alejadas también tuvieran su espacio. Así nacieron, con la aceptación y el trabajo de las comunidades: Itatí, Sagrada Familia, San Cayetano, Stella Maris. Estas dos últimas actualmente pertenecen a la parroquia de Luján, en el JagŁel.

ITATI

En el año 1977, el padre José Schmaderer junto con el señor Alfredo, hablaron con los vecinos para poner una capilla en el terreno baldío de Urquiza y 9 de Abril. Todos de acuerdo, le pusieron el nombre de Nuestra Señora de Itatí, porque la mayoría de los que vivían en la zona eran del norte litoraleño.
Los primeros encargados fueron la familia de Mateo Ramírez.
Se inauguró el 9 de Julio de 1977. Se celebraban misas sábado por medio y se impartía catecismo, siendo la primera catequista la Sra. Beatriz.

SAGRADA FAMILIA

En 1966, el crecimiento del barrio La Campana, motiva la necesidad de una capilla. La generosidad del vecindario y el acompañamiento del padre Maffia permitió contar con el actual emplazamiento. Así surgieron los nuevos educados y educadores de nuestra comunidad.
En 1981, con la ayuda del padre José Schmaderer, se construye el actual templo Sagrada Familia.

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El padre Ezequiel (1982-1983)

Sucedió al padre José, el padre Ezequiel María Bula, quien anteriormente se había desempeñado en la parroquia Santa María Goretti. El acto tuvo lugar el 28 de febrero a las 11 hs. y fue presedido por, en aquel entonces, el obispo auxiliar Monseñor Héctor Romero.

El padre Ezequiel nació el 12 de noviembre de 1950 y se ordenó sacerdote en 1980. Fue el primero de su promoción que asumía la conducción de una parroquia.

Él encuentra verdaderos grupos de trabajo formados en la época del padre José (catequistas, grupos juveniles). Lo caracterizó una actitud abierta hacia los jóvenes y por tanto delegaba en ellos. Esto no siempre bien visto por los adultos y una comunidad acostumbrada a otro ritmo; incluso en lo económico, ya que el padre Ezequiel no tenía amigos que pudieran aportar soluciones económicas. Ahora el impulso dependía del esfuerzo de todos; así prospera, ante el obispo el pedido de cambio.

El padre Ezequiel llegó a nuestra comunidad como ecónomo o administrador que es una instancia anterior a ser nombrado párroco; luego de un período, el obispo evalúa y determina la continuidad o no así pasó con el padre que terminó destinado en Santa Inés de Lanús.

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El padre Martín (1983-1998)

Sucede al padre Ezequiel, el padre Martín Alarcón, procedente de la parroquia Santa Inés de Lanús.

Dice un boletín parroquial (junio /92) "...a quien nos costó acostumbrarnos a su forma de ser, serio... sin a veces dejar fluir una sonrisa en su rostro. Luego de nueve años, nos hemos acostumbrado a él y él a nosotros. Debemos dar las gracias a Dios ya que por intermedio de él pudimos sentir y vivenciar las maravillas que realiza Jesús a través de la Renovación Carismática Católica. A diferencia del padre José, Martín tiene tonada y tranquilidad típica de correntino; a toda costa quiere que aprendamos guaraní y cantemos chamamé..."

El florecimiento de la actividad parroquial se produce a partir de 1988, con el empuje que le dió a la corriente carismática, permitiendo la formación de grupos y educadores.

Hacia 1992 se ven los frutos de esa siembra: Renovación Carismática Católica, Legión de María, Cáritas, Catequesis, Junta parroquial, Grupo Misionero Maranathá, pre-adolecentes varones, A.C.A. mayores.

La geografía parroquial estaba conformada en ese momento con las siguientes capillas: San José en barrio Montana, San Cayetano y Stella Maris en barrio Siglo XX, San Marcos, Sagrada Familia en barrio La Campana, Nuestra Señora de Itatí en barrio Primo, Santa Teresa Colegio Enrique de Osso, Catequesis en escuela N° 41.

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CATEQUESIS FAMILIAR

Nace como acompañamiento a la catequesis de los chicos. El sentido era el de preparar a los padres para responder a las preguntas de sus hijos logrando de esa manera una verdadera catequesis, en la iglesia y en el hogar.
Se formaron lindos grupos de mayores que derivó a integrarlos a la actividad parroquial. Los frutos de esa catequesis fueron el descubrir y despertar el deseo de poseer los sacramentos.

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GRUPO PRO-OBRA

Este grupo nace de la iniciativa de familias de esta comunidad que presentan este proyecto al padre Martín, como respuesta a la necesidad de la parroquia de un lugar para usos múltiples, techado, lo que le permitiría a la iglesia poseer un espacio integrador de las familias. Así es como se generan los fondos a partir de bailes comunitarios, kermesses, bingos, etc. y luego de 10 meses se logra inaugurar el tinglado parabólico el 10 de mayo de 1992.

CAPILLA ITATI

Esta capilla si bien pertenece a la obra del padre José Schmaderer, es reimpulsada y revalorizada por el padre Martín, dándole un lugar más importante dentro de la parroquia. Su devoción a la Virgen de Itatí, lo llevó a la tarea de traer la imagen auténtica de corrientes a esta capilla y hacer las misiones, recorrer los barrios y las grandes misas inclusive presidida por Monseñor Collino.

CAPILLA SANTA RITA

En la escuela N° 41, se dictaba catequesis a niños y familias. Luego se traslada a la unidad sanitaria lindante, la cual es adecuada y preparada para la actividad catequística. Así nace Santa Rita (1991).
Una vez preparada la comunidad, tuvo que defenderla ya que la intendencia de Obarrio pretendió recuperarla.

CAPILLA SAN JOSE

El 4 de septiembre de 1987 se hace entrega de la documentación donde se adjudican los terrenos para una capilla.
Por noviembre del año 1987 se instala una casilla de madera en forma provisoria, no es más ni menos que la capilla original que el padre Maffia erigiera en parroquia como primer templo. Luego de Itatí, su peregrinar concluye en San José.
En diciembre de 1987, el padre Martín celebra la primer misa y comunica que nuestra capilla llevará el nombre de un santo: San José.
Con la colaboración de las hermanas teresianas, un grupo misionero de jóvenes de Capital Federal, y de vecinos del barrio, la obra del Señor dió comienzo en ese lugar (Pedro Gandulfo y Av. Fair).
Se creó un grupo de pro-obra, quienes se encargaban de recaudar fondos para la edificación.
Unos años después, se pudo edificar el primer salón de material (que fue utilizado para celebrar misas), la sacristía, una biblioteca, dos baños y una galería.
El 1° de mayo de 1999 fue consagrado el templo por Monseñor Collino.


Desde 1993 hasta 1998, pasó mucha agua bajo el puente; es decir, como sucede muchas veces, surgieron desacuerdos entre los grupos y el sacerdote, ocasionando el alejamiento de muchos de ellos (EXODO), dejando un gran vacío en ambas partes, causando dolor para unos y alegrías para otros.
Luego el sacerdote enfermó, causa por la cual se produce su alejamiento de esta comunidad. Se abre un período de transición en donde la parroquia queda sin sacerdote. Así culmina esta etapa difícil para la comunidad.

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El padre Oscar (1998-actualidad)

<< Foto corresponde a la ordenación del Padre Oscar realizada en la Parroquia.

Palabras del Padre Oscar Garay en el aniversario número 40 de la Parroquia Inmaculado Corazón de María:

La iglesia es esperanza, y Cristo es nuestra esperanza, y digo esto porque también en estos 40 años que estamos celebrando como comunidad, nos recuerda de manera especial el paso de cada sacerdote; cada uno fue dejando lo suyo.

Por decisión del obispo, llego a esta comunidad como administrador el 19 de mayo de 1988, cuando me designan cura párroco. Me encuentro con un gran desafío, mucho por hacer, pero la fe, la esperanza y caridad, la presencia de Cristo "...Yo estaré siempre con ustedes hasta el fin del mundo", eso me ha dado fuerza. Lo que quiero es hacer de esta comunidad una escuela de la comunión.

Para eso estoy. En obras se hicieron muchísimas cosas; Santa Rita, Sagrada Familia, Itatí, hace dos años también es Stella Maris, San Cayetano, Sagrado Corazón de Jesús.

En la parroquia hemos refaccionado y mejorado el lugar; el tinglado, la parrilla, secretaría. Todo esto con el aporte de la comunidad sin recurrir a aportes estatales.

"Cuando queremos podemos hacer grandes cosas".

Tenemos una vida sacramental muy alta en la comunidad, más de 19000 bautismos en 40 años. Se han ido gestando en estos últimos cinco años los diferentes movimientos o grupos, que da vida a la comunidad, hay 18 grupos activos.

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RECORDANDO SUS COLABORADORES:

Mario Inchauspe

Vino a la parroquia en abril de 2000, donde ejerció todo su diaconado, hasta que en noviembre de 2000 es ordenado sacerdote. Trabajó en el hospital. Acompañó al padre Oscar. Estuvo dos meses encargado de San José. Estuvo entre nosotros siete meses dejando un recuerdo en todos nosotros de su infaltable sonrisa y ocurrencia; dice haber estado muy cómodo.

Eduardo Brussa

Llegó como seminarista, enviado para prepararse al diaconado en marzo de 2002. En pentecostés de 2002 lo nombran diácono y empezó a conocer las comunidades. Acompañó a los jóvenes y cercano a los cuarenta años de la parroquia, el padre Oscar le encomienda preparar a la comunidad. El 15 de septiembre, junto con la imagen de Cristo crusificado y María, la misión fue llegando a toda la comunidad, quizás muy precariamente se comenzó visitando a las escuelas estatales. Al mes siguiente, con las capillas, surgieron los centros de oración en las mismas. "Una experiencia impresionante".
"Comencé, afortunadamente como sacerdote en esta comunidad. Ya como sacerdote le pudimos dar más impulso a la misión; la misión en Santa Rita fue muy fuerte".

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Parroquia Inmaculado Corazón de María
Juan XXIII Nº 1250 - Monte Grande - Buenos Aires - Argentina